El Ayuntamiento comunica a hostelería y comercio de la Parte Vieja la obligación de retirar los toldos

El Ayuntamiento de San Sebastián ha comenzado a comunicar a los hosteleros y comerciantes de la Parte Vieja su obligación de retirar los toldos adosados a las fachadas, en el caso de aquellos establecimientos que ya dispongan de un elemento de estas características.

A través de una resolución, el Departamento de Urbanismo Sostenible explica que el Plan Especial de Rehabilitación de la Parte Vieja señala en su artículo 70 “se dejarán al descubierto los elementos verticales de la estructura y no se permitirá adosar a ellos ninguna clase de elementos” adheridos a la fachada de los edificios en toda la Parte Vieja.

Esta normativa lleva siendo incumplida desde hace años por parte de muchos negocios que han colocado toldos sin haber solicitado autorización municipal, en tanto que el Ayuntamiento ha denegado su colocación en todos aquellos casos en los que se ha presentado la petición formal. Por todo ello, la resolución emitida por Urbanismo advierte de que, en caso de no acatar la normativa en un plazo de dos meses, los negocios se exponen a ser sancionados.

El Ayuntamiento ha recibido varias denuncias por parte de la Asociación de Vecinos de la Parte Vieja en relación al incumplimiento de esta normativa, y el propio Ararteko ha trasladado varios requerimientos en el mismo sentido.

Nueva ordenanza para instalar toldos

Con el objetivo de buscar una solución que compatibilice la instalación de elementos volados y el cumplimiento de la normativa municipal, el Ayuntamiento ha comenzado a analizar las adaptaciones normativas que son precisas.

Así, el Ayuntamiento tiene previsto modificar el Plan Especial de la Parte Vieja para incluir la posibilidad de que comercios y establecimientos hosteleros tengan la posibilidad de colocar toldos, siempre y cuando respeten unas determinadas características y medidas y tomando en consideración su ubicación en el Barrio Histórico de la ciudad. En este análisis, se tendrá en cuenta además los requerimientos del Código Técnico de la Edificación en lo referente a la normativa de seguridad y el acceso de los servicios de emergencia al barrio, que establece la necesidad de garantizar una anchura mínima libre en las calles de 3,5 metros y un gálibo de 4,5 metros.