La Diputación destinará 628.378 euros a la reparación del puente de Arzabalza, en la N-1

El Consejo de Gobierno aprobó el proyecto de reparación del puente de Arzabalza, situado en el p.k. 432,936 de la N-1 en sentido Irun, en el término municipal de Tolosa. Las obras contarán un presupuesto total de 628.378,78 euros y un plazo de ejecución de diez semanas. Esta actuación permitirá, según ha explicado el portavoz foral Imanol Lasa, mejorar la seguridad de una infraestructura que soporta una intensidad media diaria de 35.920 vehículos, entre ellos camiones que transitan a diario por la misma.

Está previsto que las obras comiencen en verano. Lasa ha destacado que los guipuzcoanos y guipuzcoanas valoran en todas las encuestas “muy positivamente la conservación y el mantenimiento de las carreteras de Gipuzkoa”, y que el peaje puesto en marcha desde ayer para vehículos pesados permitirá “seguir contando con recursos para mejorarla con actuaciones como la aprobada ayer” y para abordar las consecuencias que la circulación de este tipo de vehículos acarrea, “al ser el nuestro un territorio de paso”.

Dada la dificultad de realizar desvíos de tráfico en esta zona, para la ejecución de las operaciones de reparación y refuerzo bajo el tablero, se ha previsto la colocación de un andamio colgado del tablero. La colocación del andamio se aprovechará también durante los trabajos de demolición y reconstrucción de los voladizos. Se incluye la ejecución de reparaciones por deterioros de durabilidad. El proyecto parte de la premisa de evitar al máximo las afecciones al tráfico. Las fases de ejecución están planteadas manteniendo dos carriles de circulación y programando los trabajos que requieren el corte de un carril en horario nocturno o en fin de semana.

Este puente fue proyectado en el año 1944 para dar soporte a la N-1 al salvar el cauce sobre el rio Oria. Se trata de una estructura de 67,60 metros de longitud, con 4 vanos de planta esviada de 16 m de luz, con pilas de fábrica de mampostería y tablero de vigas de hormigón armado, y cuenta con un sistema de contención cuya respuesta se mejorará en caso de impacto. Se trata de un puente por el que pasan diariamente transportes especiales, y su estructura tiene poca reserva de capacidad resistente a flexión longitudinal para soportar ese tipo de cargas.

El objetivo del proyecto es rehabilitar funcionalmente el puente para lo que se procederá principalmente a reforzar a flexión todas las vigas mediante laminados de fibra de carbono para hacer frente a las acciones del tráfico previsto durante su periodo de servicio y mejorar sus características funcionales, referentes a seguridad y comodidad. El proyecto incluye además la sustitución de los actuales sistemas de contención por otros pretiles metálicos y reparaciones por deterioros de durabilidad.

Los terrenos necesarios para la ejecución de las obras están disponibles, ya que se realizarán en su totalidad en terrenos públicos. En consecuencia, el proyecto no supone nuevas afecciones de suelo.